Galeria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 01 Segundo Premio en concurso.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 02 Situación.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 03 Maqueta.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 04 Implantación arquitectónica.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 05 Alzados y sección desplegada.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 06 Plaza de acceso al  edificio.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 07 Planta del edificio.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 08 Sección.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 09 Jardín distribuidor interior.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 10 Sección constructiva.jpg, arquitectos Sac-arquitecturaGaleria 01_Concursos, proyecto 03_-Caf�� en el Parque de la Dehesa en Soria imagen 11 Maqueta.jpg, arquitectos Sac-arquitectura

2º Premio en Concurso de ideas para el proyecto técnico del Centro V.I.D. (vino, innovación y desarrollo) en Trabanca (Salamanca). En colaboración con Corzón Arquitectos. Exposición en el COALSA (mayo 2011).

Trabanca se encuentra delimitado en su parte norte por el parque natural de Arribes del Duero y es eje vertebrador de la ruta del vino que discurre a lo largo del río Duero entre España y Portugal. En el proyecto se estructura todo el programa a partir de la vid y de su proceso de cultivo, de este modo, se dispone un gran jardín interior en el que el principal protagonista es el vino y en todo momento la arquitectura lo referencia y lo elogia. El visitante al aproximarse a la propuesta, sólo percibe un gran muro de piedra prácticamente ciego; en ningún momento se tiene percepción de lo que va a ocurrir en su interior. El acceso se realiza por la única grieta que existe en todo su perímetro, momento en el que el visitante descubre lo que los muros están protegiendo. Ante sus ojos queda revelado todo un espacio verde vitalista e intimista que da escala natural al programa arquitectónico. Cuando se recorre el proyecto por su interior se tiene una sensación de dentro-fuera, ya que todas las dependencias se encuentran volcadas a dicho jardín.

El programa se ha dividido en tres paquetes funcionales que aunque queden conectados por el jardín interior, tienen que ser totalmente independieentes entre sí. No debe haber interferencias de flujo entre investigadores, alumnos y visitantes en sus actividades específicas.

La materialidad de la intervención se rige por la economía de construcción y por la potenciación de los elementos tradicionales y autóctonos de la región. Por un lado las luces planteadas muy contenidas y los sistemas constructivos sencillos hacen que el coste de ejecución del proyecto sea moderado y por otro lado, el elemento que define la apariencia externa de la propuesta es el muro de piedra, ejecutado de modo tradicional pero combinado con los vidrios y las chapas rojizas que aportan ligereza, modernidad y por su variedad cromática hacen referencia visual a la potente paleta de colores del vino tinto.